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RMN propietaria + imagen satelital
Los hidrocarburos, los minerales y el agua subterránea se identifican directamente en profundidad, de forma remota y no invasiva. A continuación se documentan la tecnología completa y su proceso de cinco etapas.
Fundamento científico
Cada elemento atómico y cada compuesto molecular presentan una firma electromagnética distinta, una huella cuántica comparable a un código de barras. Dicha firma se detecta de forma directa.
La Resonancia Magnética Nuclear (RMN) es el fenómeno por el cual los núcleos atómicos absorben y reemiten radiación electromagnética a frecuencias de resonancia precisas. El petróleo, el gas, el agua, el CO₂ y cada mineral responden a su propia frecuencia característica.
Dicha firma se amplifica y se lee de forma remota a través de la corteza terrestre mediante imágenes satelitales y filtros de gel propietarios sintonizados a la frecuencia espectral del compuesto objetivo. La detección es directa y binaria: la firma está presente o está ausente.
Analogía. En una sala donde todos los instrumentos suenan a la vez, el método opera como un micrófono cuyo filtro aísla la frecuencia del instrumento objeto de estudio.
→ Luego interpretan
→ Identificación directa
El proceso
Los siguientes elementos se definen en estrecha colaboración con cada cliente:
Las imágenes se adquieren de 14 constelaciones de satélites, entre ellas Landsat 8/9 (NASA), RADARSAT-2 (Agencia Espacial Canadiense) y TerraSAR-X (Centro Aeroespacial Alemán). En conjunto, estas constelaciones permiten escanear todo el planeta cada ocho días. Por proyecto se adquieren hasta 4.000 imágenes digitales de muy alta resolución del área objetivo.
Función de cada banda. El hiperespectral (VNIR–SWIR) delinea los contornos de cuerpos mineralizados y yacimientos; el microondas/SAR cartografía fallas y fracturas bajo nubes o vegetación; el ultravioleta resalta los metales cercanos a la superficie; el visible afina los objetivos; y el infrarrojo lejano rastrea fallas profundas mediante anomalías térmicas.
Este es el núcleo del método: nueve pasos en los que cada imagen satelital se convierte en placas físicas, se marca con la firma cuántica del objetivo, se amplifica en un reactor de investigación bajo resonancia magnética nuclear y se vuelve a leer como dato digital. Es una secuencia propietaria construida sobre el hecho de que cada elemento resuena de forma distinta según su espín.
Cada imagen digital se convierte en una placa de imagen analógica física mediante un equipo propietario de modulación de la luz que manipula intensidad, fase y polarización.
Los datos electromagnéticos se registran en placas de cristal de haluro de plata de alta fidelidad, que preservan cada longitud de onda y frecuencia de la escena.
Un gel resonante propietario —formulado con nanopartículas del elemento de interés, tierras raras y activadores— se deposita sobre la placa para marcar el perfil cuántico único del objetivo.
Se crea una placa de matriz organometálica a partir de un sustrato de metal-carbono, que actúa como filtro físico pasivo para aislar la firma cuántica del elemento de interés.
Las placas apiladas se exponen a emisiones gamma en un reactor nuclear de investigación IR-100 para amplificar las señales específicas de los elementos objetivo.
Un campo de resonancia magnética nuclear, inducido por los rayos gamma, hace resonar las placas de forma selectiva según las propiedades de espín de cada elemento.
Se emiten rayos gamma y rayos X duros equivalentes, desplazados fuera de la zona de RMN, que portan la respuesta filtrada del objetivo.
Una película de rayos X capta únicamente las señales filtradas y crea una placa localizadora de yacimientos por cada imagen analógica: la capa final de detección.
Las películas se revelan químicamente y se digitalizan a alta resolución, convirtiendo los hallazgos físicos de nuevo en datos digitales.
Función del espín. Algunos elementos resuenan con intensidad y se detectan con facilidad; otros no. Cuando un objetivo resuena débilmente, se emplean los elementos acompañantes de fuerte resonancia presentes en la misma roca para guiar la búsqueda, de modo que un objetivo de resonancia débil puede localizarse por asociación.
Una vez leídas las placas, las anomalías se analizan, se vinculan a coordenadas precisas y se convierten en mapas. La profundidad y el volumen se obtienen mediante el método de paralaje: el desplazamiento aparente de un objetivo entre imágenes tomadas por satélites con distintas inclinaciones orbitales revela a qué profundidad se encuentra y qué tamaño tiene.
El análisis densitométrico y espectral de las anomalías inducidas por gamma confirma las ocurrencias directamente vinculadas a la presencia del elemento objetivo.
Las anomalías confirmadas se superponen sobre imágenes visibles del área de la concesión con coordenadas geográficas precisas en WGS-84.
Se superponen mapas espaciales para visualizar la concentración estimada y la distribución del objetivo en toda el área del proyecto.
Todos los datos se validan de forma cruzada y se sintetizan en un informe final. Complementa —no sustituye— los marcos establecidos de declaración de recursos, y está diseñado para entregarse al propio equipo técnico del cliente o a su evaluador independiente.
Contornos y coordenadas de cada anomalía, en WGS-84 sobre la concesión.
Profundidades de ocurrencia y espesores aproximados de los horizontes objetivo.
Coordenadas óptimas y columnas de profundidad esquemáticas para focalizar el programa de perforación.
Distribución espacial y concentración estimada del objetivo en toda el área.
El proceso completo, desde la primera pasada del satélite hasta el informe final.
Se adquieren hasta 4.000 imágenes de muy alta resolución del área.
Cada imagen digital se convierte en una placa física.
Los datos se registran en placas de cristal de haluro de plata.
Un gel con nanopartículas del elemento objetivo marca la placa.
Una placa organometálica aísla la firma del elemento.
Las placas se exponen a emisiones gamma en un reactor de investigación.
Un campo magnético hace resonar cada elemento según su espín.
La respuesta filtrada del objetivo sale de la zona de resonancia.
Una película de rayos X registra únicamente las señales filtradas.
Las películas se revelan y se digitalizan de nuevo como datos.
Se confirman las anomalías vinculadas al elemento objetivo.
Cada anomalía recibe coordenadas precisas en WGS-84.
Los mapas superpuestos muestran la distribución y la concentración estimadas.
Todos los datos se sintetizan en el informe final para el cliente.
Alcance y limitaciones
Entregables
Cada entregable es georreferenciado (profundidad y coordenadas) y formateado para integrarse directamente con las bases de datos del cliente.
Polígonos georreferenciados con coordenadas precisas de cada zona identificada, exportables como shapefiles para plataformas GIS y sísmicas.
Profundidad de techo y base de cada anomalía, derivada de la atenuación de la señal RMN, con estimación de espesor por zona.
Columnas verticales que muestran la distribución litológica y la posición de cada anomalía en profundidad.
Coordenadas de perforación optimizadas por anomalía a partir del centroide del contorno y del análisis de gradiente de presión, con el fin de mejorar la probabilidad de intersectar la anomalía.
Separación categórica de hidrocarburos, formaciones saturadas de agua y CO₂ — más alertas explícitas de casquete de gas.
Rango de presión por anomalía para planificación segura de pozos, más estimación preliminar de recurso inferido a partir de la geometría.
Comparativa
En la comparación siguiente, la precisión es aproximadamente un 50 % superior a la de las tecnologías remotas evaluadas.
La operación remota, la identificación del elemento y la profundidad de investigación se integran en un único flujo de trabajo, con una eficacia comparable al trabajo en campo y sin los costes de movilización asociados.
La adquisición remota se combina con un nivel de precisión comparable al de los métodos de aplicación local.
| Atributos comparables | Inside Earth (RMN) | Radar de apertura sintética | Imagen satelital (híper y multiespectral) | Tomografía de muones | Tomografía de ruido ambiental | Tomografía de resistividad eléctrica | NI 43-101, sísmica, gravimetría y electromagnética |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Solución remota (no intrusiva) | ✓ | ✓ | ✓ | ✗ | ✗ | ✗ | ✗ |
| Detecta todos los minerales e hidrocarburos relevantes | ✓ | No especificado | Limitado | ✓ | Limitado | Limitado | ✗ |
| Profundidad | Hasta 7.500 m (24.600 pies) | Limitado | ✗ | Limitado | Limitado | Limitado | ✓ |
| +70 % de precisión | ✓ | No especificado | ✗ | No especificado | ✓ | Limitado | Limitado |
| Prestando servicios desde 2024 | ✓ | No especificado | ✓ | No especificado | ✓ | ✓ | ✓ |
| Complementaria a la sísmica / NI 43-101 | Orienta la cobertura sísmica, delinea reservorios y caracteriza el contenido de las anomalías detectadas | Limitado | Limitado | Limitado | N/D | Limitado | N/D |
La sísmica no se sustituye. El método opera como herramienta de cribado presísmico que la dirige: la adquisición sísmica se despliega únicamente donde ya se ha confirmado la presencia.
Ciclo de exploración
El método se despliega con anterioridad a las técnicas convencionales. Estas no se sustituyen: se incrementa su eficacia mediante la compresión de las primeras etapas del ciclo.
Aplicación a un activo concreto
Indique las coordenadas de un área objetivo y el elemento de interés. El equipo técnico de Inside Earth definirá el plazo y los entregables en una primera reunión, sin compromiso.